Qué es el despacho, en palabras normales
Es el trámite por el que tu mercadería deja de ser carga extranjera y pasa a ser tuya para venderla acá. Se presenta ante la aduana una declaración con el valor, la partida y los documentos del embarque; la aduana revisa, y cuando está conforme y pagado lo que corresponde, libera la carga.
Dicho así parece un trámite. En la práctica es una cadena, y basta que un eslabón llegue mal para que todo lo de atrás se detenga.
Dónde se pierde el tiempo y la plata
- La partida arancelaria. Decide qué tributos pagas y qué permisos te piden. Si está mal, lo de atrás sale mal.
- Los documentos del proveedor. Factura, conocimiento de embarque y packing list tienen que decir lo mismo. Cuando no coinciden, se corrige desde el origen, y eso tarda.
- Los permisos con registro previo. Hay productos que necesitan un registro o una autorización antes de llegar. Pedirlo con la carga en puerto es el error más caro.
- El canal de aforo. Si toca revisión, hay que estar preparado para responderla rápido.
- El almacenaje y la sobreestadía. Se cobran por día y no avisan.
Qué hago yo
Acompaño la importación de tu empresa de principio a fin, con seguimiento en cada etapa. Tú te enteras antes de tener que preguntar.
Eso significa mirar la operación completa y no solo el tramo final: proveedor, flete, partida, aforo, almacenaje y entrega. La mayoría de los problemas del puerto se deciden mucho antes de llegar al puerto.
Lo que conviene revisar antes de que la carga salga
- Con qué incoterm compraste, porque eso decide qué estás pagando y qué no: FOB, CIF, EXW y DDP: cuál te conviene.
- Cómo viene la carga —courier, consolidado o contenedor—, que cambia el costo, el plazo y el papeleo: courier, carga consolidada o contenedor.
- El costo completo de la operación, no solo el precio del proveedor: cuánto cuesta de verdad importar a Perú.
Preguntas frecuentes
¿El trámite lo haces tú o una agencia de aduana?
La declaración ante la aduana se presenta a través de una agencia de aduana. Mi trabajo es que tu operación llegue bien armada a ese punto —partida, valor y documentos revisados antes, no después— y que tengas a alguien siguiéndola etapa por etapa en vez de enterarte cuando ya hay un cobro.
¿Qué necesitas de mí para empezar?
Qué producto es, de dónde viene, cómo lo estás comprando y los documentos del embarque. Con eso se ve de inmediato si hay algo que corregir mientras todavía se puede corregir.
¿Desde qué tamaño de carga tiene sentido?
Depende menos del tamaño que de lo que te cuesta un error. Una carga chica con un permiso que faltaba puede salir más caro que un contenedor bien armado.
¿Y si mi carga ya está retenida?
Escríbeme con los documentos y el motivo que te dieron. Lo primero es entender exactamente qué están pidiendo, porque de eso depende si se resuelve con un papel o hay que hacer algo más.